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La despedida de soltero de Magallanes

Informa: enDor

10-06-2005

El pasado fin de semana se celebró la despedida de soltero de nuestro amigo Magallanes, actualmente conocido como Mister Cachetazo. Así que los CouBoys, cuñados y colegas del homenajeado se juntaron para pasar un intenso fin de semana en el Mas Figueres de Sils.

Nadie se lo quiso perder, incluso el amigo Samper que vino expresamente desde Osasuna para asistir a tan esperado evento. Así que la noche del viernes, la comitiva llegó a la espaciosa masía donde, después de una amistosa cena, se dio paso a la larga noche de fiesta. Esta vez se crearon dos ambientes de música: una sala alternativa donde imperó el pachangueo, y una sala house donde se recrearon las mejores performances pornogays del momento. En el exterior de la casa no faltó el juego del “aeiou, chupito bebes tú” con algún que otro momento de encendida rivalidad. El fin de fiesta lo marcó el Hombre Acuático que con sus célebres gritos de guerra de “¡a la mierda el tabaco!” y “¡a la mierda el móvil!” no eludió el baño matutino de rigor. Después del remojón dio paso a una ardua guerra de patadas fullcontact para apoderarse de un cómodo lecho donde descansar el maltrecho cuerpo. La batalla fue perdida y nuestro superhéroe acabó rendido en un sofá de la casa.

Al día siguiente, los presentes aprovecharon la piscina y el sol reinante para remojarse y parlotear tendidos a la bartola. Al mediodía se organizó una barbacoa en el inmenso porche que terminó con una siesta de todo el personal, cosa que obligó al extremeño del grupo a sumarse al descanso general, no sin antes remojar su garganta haciendo honor a su reputación de gran bebedor.

Por la tarde, y después de un maqueado general de la peña, llegó la “espechocular” Karina, que amenizó al grupo con mucha espuma, algún latigazo y un par de cachetazos al novio que hizo de las delicias de los asistentes. La verdad es que la chica tenia unos bonitos ojos azules, un dulce acento latino y... ¡un par de tetas que te cagas! La noche se prolongó en el San Trop de Lloret, donde alguno aprovechó sus nociones de inglés de nivel Muzzy para piropear a las chicas del local. Cerrada la discoteca, los más paliqueros conversaron con tres chicas españolas la mar de “monas” que rápidamente se metieron en el bolsillo. Con la salida del sol, la gente regresó a la masía donde algunos todavía tuvieron fuerzas para practicar el noble oficio de taxista y fracasaron en el intento de recoger a alguna desalmada autostopista a cambio de un pequeño favor bucal.

Después de un merecido sueño, la comitiva se levantó el domingo por la mañana para recoger los bártulos, limpiar un poco y volver a casa a descansar de verdad.

Desde la redacción deseamos todo lo mejor al Magallanes en su inminente boda y en la nueva vida parejil que se le avecina.