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Ascensión al Aneto

Informa: Ascen

11-07-2009

Todo empezó un día de setiembre del año pasado en Vilacolum, recordáis? Los Couboys más aventureros propusieron subir nada más ni nada menos a la montaña más alta de los Pirineos y la segunda más alta de la península........ el ANETO.

Aquella propuesta se hizo realidad en día 11/07/09. Tengo el honor y la responsabilidad de explicaros como transcurrió esta gesta.

El día 10/07/09, viernes tarde, salimos de Granollers la mayoría del grupo dirección a Benasque. En Benasque no esperaba  Alex, Ruth y Clara junto Luna, Maite y Pau y los amigos del Alex Jordi y Marta. No tuvimos mucho tiempo para hablar, ya que rápidamente, Luna y Àlex decidieron que debíamos irnos dirección hospital de Benasque y coger el autobús que nos llevaría al inicio de nuestro largo camino. Cogimos el autobús a las 19:30 horas de la tarde, excepto Àlex y Jordi que esperaron al Samper y Dani ya que por motivos de trabajo no pudieron salir antes. En el autobús todos estábamos riendo, contentos y haciendo bromas pero estoy segura que en la mente de más de uno se preguntaba que no esperaba al día siguiente.

El autobús tardó aproximadamente 15-20 minutos en llegar a su destino. Desde allí tuvimos que caminar aproximadamente unos 45 minutos hasta llegar al refugio “ LA RENCLUSA”. Una vez allí el Baldo confirmó nuestra llegada y pudimos ir a nuestra literas a dejar las mochilas. Tuvimos suerte porque prácticamente estábamos sólos en una habitación, y dijo prácticamente porque había un chico con nosotros que tuvo que sufrir nuestro momento de irnos a dormir y de levantarnos de madrugada.

Cenamos en el comedor del refugio, y nos fuimos a dormir pronto, no más de las 23:00 horas sino recuerdo mal. Teníamos que acostarnos pronto ya que Àlex sentenció la hora de levantarse, a las 4:30 horas de la madrugada para que a las 5:00h estuvieramos caminando montaña arriba.

A las 5:10 horas aproximadamente todos estábamos subiendo el Aneto. Hacía una noche espléndida, estrellada, con una luna que nos iluminaba bastante, pero no tanto para no llevar el frontal encendido. Personalmente disfruté caminando de noche y poder observar el contraste de color y luminosidad al salir el sol.

A las 2 horas de estar caminando, nuestro amigo Dani tuvo que dejarnos, ya que no se encontraba bien. En mi opinión tomó una decisión inteligente, a la montaña se viene a disfrutar. No nos engañemos, hay momentos duros y parte de tu cuerpo que se risienten, pero éstos deben  ser de menor intensidad que el placer de poder coronar una montaña.

Se hizo de día, y no parábamos para desayunar. Algunos comíamos sobre la marcha barritas energéticas, otros frutos secos y otros bebidas isotónicas, todo ayuda os lo puedo asegurar. En ese momento nos encontramos en que no había camino, todo eran rocas, las subimos, las escalamos, todo lo necesario para proseguir en nuestra hazaña.

Àlex y Luna estaban siempre pendientes de todos. Àlex nos guiaba y Luna estaba atrás cerrando el grupo. Aproximadamente a las 9;30-10 horas desayunamos. Todos deseábamos el “momento desayuno”, unos por hambre y otros para poder descansar un rato. Aprovechamos éste momento para hablar de la previsión de llegada a la cima, comprobar como estábamos todos y sobretodo para ponernos crema solar ( gracias Juan por compartir la crema) ya que el sol fue nuestro gran “amigo” durante todo el día.

En media hora aproximadamente llegamos al glaciar. Impresionante, es un adjetivo corto para poder definirlo. En fin, antes de entrar el glaciar nos pusimos los crampones y  cogimos nuestros piolets. En ese momento, dos amigos nuestros Oscar y Núria decidieron retirarse a consecuencia del malestar de Nuria. A pesar de su marcha, se les tiene que reconocer el mérito de haber llegado hasta el glaciar.
 


El resto de grupo: Àlex, Luna, Jordi ( amigo àlex), Juan, Baldo, Miki, Locu, Javi ( hermano Baldo), Jordi ( amigo hermano Baldo), Vanesa ( novia Javi y hermana Oscar) y yo continuamos. Andar por el glaciar fue divertido, emocionantes y más de unos descubrió lo que era caminar con crampones por primera vez. Debo confesaros que al principio estaba excitada de andar por el glaciar pero después de más de una hora estaba hasta los ....... No puedo creer que fuéramos tan tranquilos, ya que habían zonas realmente peligrosas, con una pendientes o caídas libres impresionantes. Yo era consciente pero sabía que bloquearme era lo peor que podía hacer. Dentro de mí tenía una contradicción, ya que no quería mirar las caídas libres, pero la belleza del lugar podía con ese sentimiento de “miedo” y observada todo lo que podía......joder que bonito era todo aquello.

Por fin llegamos todos a la falda de la montaña, nos quedaba poco hasta llegar a la cima. Recuerdo palabras de ánimos del Luna, Àlex y Baldo, a lo que les agradezco su apoyo, en esos momentos. Por  fin llegamos a la cumbre. Merece el esfuerzo  las vistas son maravillosas, es un lugar mágico. Lástima de la cantidad de gente que había para pasar el Paso de Mahoma.
 


El Paso de Mahoma lo subieron todos menos Locu, Miki, Juan y yo. Mientras esperábamos al resto Juan y yo nos hartamos a frutos secos y el Locu nos sorprendió ( como siempre) cuando sacó de su mochila una lata de lentejas con chorizo, una cuchara y ! a comer!  como reímos.

El descenso no fue tan divertido. En general para los montañeros, las vueltas siempre se hacen más largas. Volvimos por otro camino diferente. No sé si era el correcto o no, pero lo que si se es que sólo nosotros íbamos por allí. Puedo entender porqué ya que todo eran rocas grandes que debías saltar, escalar, arrastrarte por ellas..... incluso bromeando entre nosotros decíamos que sólo nos quedaba hacer rapel.

En el descenso el grupo se dispersó un poco, cada uno llevaba su ritmo y las ganas de llegar al refugio motivaban la bajada, ya todos empezábamos a notar síntomas de cansancio. Recuerdo al Loku saltando de roca en roca y a su bola, al Miki sufriendo en silencio sus dolores de rodilla, a Juan andar y no hablar ( extraño no?),  al Samper, Javi, Jordi Vanessa encabezando el grupo. Y a Baldo, Alex, Luna, Jordi  haciendo bromas y acompañándome en todo momento.

Después de 13 horas caminando, llegamos al refugio. Nos felicitamos todos mutuamente y nos hicimos la foto de CAMPEONES!!!!. Estoy orgullosa de todos.

Por la noche cenamos en el restaurante del camping y nos fuimos a dormir pronto ( aunque algunos se quedaron  hacer una copa después de cenar). Al día siguiente recordábamos anécdotas y nos confesábamos donde nos dolía.

Ha sido una experiencia inolvidable y debo decir que ha sido una gozada vivirla con vosotros. Espero que no sea la última.
 


Hasta la próxima!!!!